Iglesia de Eladio Dieste en Atlántida fue evaluada por organismo asesor de Unesco en su proceso para ser Patrimonio de la Humanidad

Este domingo se cumplió una etapa esencial del proceso para que la Iglesia Cristo Obrero de Eladio Dieste en Atlántida, sea declarada Patrimonio de la Humanidad con la visita de una delegación del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, también conocido como Icomos Internacional, un organismo asesor de la Unesco que llegó para evaluar la obra.
Esto ocurre luego que el Estado presentara ante la Unesco la candidatura de la obra de Eladio Dieste, para que sea declarada Patrimonio de la Humanidad,
De la instancia participaron la Comisión Nacional de Patrimonio, la Fundación Eladio Dieste, la sub secretaria del Ministerio de Educación y Cultura, el alcalde de Atlántida y la Direccion de Cultura, el Área de Patrimonio y Gestión Territorial de la Intendencia de Canelones.
“Icomos asesora de Unesco se reúne anualmente y este año lo hace en Buenos Aires. Entonces llegaron de Buenos Aires a ver el Patrimonio en Uruguay, estuvieron también en Colonia”, explicó a revista Metropolitano, Virginia Vidal, arquitecta del Aéra de Patrimonio de la Intendencia de Canelones.
Específicamente sobre la visita a la Iglesia de Atlántida, Vidal comentó que “quedaron muy sorprendidos es una obra de gran magnitud y única, aunque lógicamente no adelantaron conclusiones. Unesco ya hizo una primera devolución y hay una segunda instancia. El año que viene va a tener una conclusión sobre la solicitud para que sea declarada Patrimonio de la Humanidad”, indicó Vidal.
Se proyecta desde la Intendencia el acondicionamiento del entorno, de la plaza frente a la obra por ejemplo. “Hay varios proyectos que la Intendencia tiene, hay un montón de proyectos para todo el entorno”, puntualizó Vidal.
Cabe recordar que la Iglesia del Cristo Obrero, la edificación sacra proyectada por el ingeniero Dieste, ha sido uno de los nueve edificios seleccionados por la Fundación Getty —de Los Ángeles— en su edición 2016 del programa Mantenimiento de la Modernidad.
Eso implica una ayuda económica a destinar a la conservación y estudios sobre construcciones que son referentes de la arquitectura del siglo XX.
El proyecto de la iglesia parroquial de Cristo Obrero fue encomendado al ingeniero Dieste en 1952. En ella, el arquitecto expresó la posibilidad de sus experimentaciones llevadas a cabo con la lámina de ladrillo, pero también se esforzó en construir un lenguaje arquitectónico alejado de los códigos establecidos en torno a las posibilidades tecnológicas de los países desarrollados.