Desde el primero de enero todos los deliverys estarán obligados a registrarte y a recibir capacitación

Desde el próximo 1º de enero es obligatorio que quienes trabajen en el reparto a domicilio en moto estén registrados y tengan cursos hechos”, así lo explicó el ministro de Trabajo, Ernesto Murro en rueda de prensa.

Se estima que en Uruguay hay entre 3.000 y 4.000 deliverys y se espera que en marzo más de 800 personas hayan hecho el curso correspondiente que incluye el manejo de la moto y aspectos sobre la atención al cliente. En Ciudad de la Costa ya se han realizado cursos en octubre de 2017 pero ahora estos serán obligatorios. La Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) comenzará a controlar a los “delivery”, según anunció su director, Fernando Longo.

En cuanto a los cursos obligatorios Longo explicó que más allá de la concientización en el tránsito se persigue el objetivo de “blanquearlos”, incorporándolos al sistema a través de un carnet que los habilite a trabajar luego de haber pasado por dicho curso.
“El curso surge del resultado de un trabajo interinstucional entre las empresas, Unasev, ministerio de Trabajo y trabajadores, sobre la necesidad de hacer cosas concretas para bajar la accidentalidad y informalidad”, indicó a revista Metropolitano, el Director general de Inefop, Eduardo Pereyra.

La capacitación es de tres jornadas de cuatro horas cada una. “Los temas de seguridad vial son teórico y práctico y también de derechos y deberes laborales de las personas que incluye salud ocupacional”, explicó Pereyra. Consultado sobre si el curso incluye tema como seguridad ante robos y rapiñas, el jerarca apuntó que “ahora está vinculado a aspectos de tránsito, pero es un primer avance y no descartamos que se incorporen otros temas”.

En 2016, 446 personas murieron en accidentes de tránsito en todo el territorio nacional. Casi la mitad, el 46%, eran motociclistas.La siniestralidad vinculada a este tipo de vehículos es uno de los temas más álgidos a resolver por parte de las autoridades. Se trata de accidentes en donde los fallecidos pertenecen, en su mayoría, a una franja etárea menor al promedio.
Y, al no estar registrados, a nivel oficial se desconoce fehacientemente cuántos de los que murieron mientras circulaban en moto lo hacían trabajando en algún tipo de reparto.