Empresariales

Costa Urbana Shopping y Vía Aqua brindaron por la inauguración del nuevo centro fitness

El establecimiento es uno de los más modernos de la región, con capacidad para 2.500 personas y más de 2.000 metros cuadrados, entre los que se distribuyen una enorme sala de aparatos con tecnología de última generación, pantallas y equipos de audio, cuatro gimnasios y lujosos vestuarios. Cada uno de los gimnasios está especialmente diseñado para realizar de manera óptima las diversas actividades. La sala de ciclismo cuenta con un gigantesco videowall y una gran cantidad de bicicletas. En el espacio destinado al fitness se impartirán clases de zumba, baile y gimnasia localizada.


“Si somos área metropolitana El Pinar debería estar mejor atendido”

Cristina Sánchez hace 30 años que comenzó a llegar los fines de semana a El Pinar y hace 20 que viven allí. El padre de familia era comerciante de toda la vida e inculcó el gusto por el comercio a la familia.
En 1996 establecieron su primer comercio en Ciudad de la Costa, acompañaron el crecimiento de la ciudad, con mucho evento social para la zona y terminaron logrando que el supermercado que atendían, La Cabaña, se transformara en una referencia, no sólo para El Pinar, sino para toda Ciudad de la Costa.




Curso de marketing digital para optimizar uso de internet

No cabe duda que internet revolucionó el ecosistema mediático, y es el soporte de comunicación más utilizado. No es un medio más sino un sistema que influye en todos los medios, ya que está presente en nuestras computadoras smartphones, Smart TVs e infinidad de dispositivos.
Para entender su funcionamiento, el comportamiento de los usuarios y el impacto que tiene en los empresarios, gestores culturales, artistas y en todos aquellos que necesiten difundir alguna actividad económica o solidaria el Centro Técnico de Desarrollo Profesional de Pando dependiente de la Universidad Católica del Uruguay propone un curso a medida y on line. Aquí los detalles.






“A la ciudad le falta más cuidado”

La llegada de Miguel Foliadoso a Ciudad de la Costa se dio casi sin querer. Uno de sus hijos sufría de los bronquios y los médicos le recomendaron salir de Montevideo buscando un aire más puro y menos polucionado. De esto hace casi 40 años. La problemática laboral y el amor que sintió por el lugar que habían elegido para vivir, hicieron que tomara la decisión de que su trabajo debía ser también aquí. “Hagamos pastas” le dijo a su esposa Susana, quien no dudó ni un instante en asumir que a partir de ese momento ese sería su nuevo modo de vida. Ambos, junto a apenas dos empleados, pusieron manos a la obra. En 1981, sobre la calle Uruguay, a metros de la Avenida Giannattasio, se instaló el primer local de La Espiga de Oro, el que no superaba los 65 metros cuadrados.