“Acá no hay mujeres”, le advirtieron pero hoy es la oficial a cargo de 21 bomberos del Destacamento de Solymar

Cuando era adolescente en Maldonado pasaba todos los días por el Destacamento de Bomberos, de alguna forma le fascinaba ese mundo de urgencias, ayudas y trabajo en equipo. Un día tomó ánimo y entró a preguntar como se hacía para ingresar a Bomberos. “Acá no hay mujeres”, fue la escueta y lapidaria respuesta. Hoy Rocío Benítez, de 24 años, es la Oficial Ayudante a cargo del Destacamento de Bomberos de Solymar y siendo la más joven, tiene 21 efectivos hombres a su mando. La historia de Rocío es también la historia del proceso de cambio que vive la sociedad logrando que, aún de forma desigual, se abran espacios en la muralla patriarcal.
No tiene antecedentes familiares en la profesión. Cuando iba a natación, al Campus de Maldonado pasaba siempre por el Destacamento de Bomberos.
“Siempre me llamó la atención hasta que un día fui al Destacamento a preguntar cómo se podía hacer para ingresar. Me respondieron “no hay mujeres”. Terminante. Me fui a casa desilusionada. Después, más grande, averigüé que si había una posibilidad pero eran Oficiales de Bomberos, o sea era otra especialización. Para ello tenía que terminar el liceo, hacer la Escuela Nacional de Policía y después ver si pasaba las pruebas porque si eso no ocurría no entraba. O sea seguiría, si cabía, como Oficial de Policía” sostiene.
Pero Rocío estaba decidida y debía superar las pruebas físicas, que no tienen distinción para hombres y mujeres. “Es una exigencia más de la mujer porque son pruebas pensadas para los hombres. Pero bueno se trabaja a la par, así que debí concientizarme, hacerme valer y demostrar que podía”. La prueba física es, “pasaje por cuerdas, circuito profesional, test de Cooper, natación, alguna maniobra que te hagan hacer, prueba de altura por vértigo. O sea todo la misma exigencia” cuenta la Oficial.
Terminó el liceo, ingresó a la Escuela de Oficiales y se recibió en 2015. “O sea trabajé un año y después cuando cumplí 19 entré a la Escuela Nacional de Policía en Camino Maldonado y en el segundo año podés elegir orientación y yo elegí Bomberos. Hacés una prueba de admisión, allí se eligieron 15 y quedaron seleccionados 8, que eran las vacantes de una tanda de 80 postulantes”.
Su juventud no es obstáculo para el respeto de sus subalternos. Solo hay mujeres en la escala de Oficiales y somos en la actualidad 21mujeres en todo el Uruguay. Pero además tampoco soy la á chica porque hay incluso alguna menor que yo. Pero creo que ahí hay un debe porque no se ha realizado una regularización para que ingresen mujeres en otros rangos”.
Rocío contó se experiencia anterior a ser oficial a cargo. “Nosotras antes de recibirnos, ya siendo cadete se salía a los incendios y nos íbamos formando. Una vez que nos recibimos, en la parte de instrucción nos vamos rotando por varios destacamentos hasta llegar a nuestro destino. Pero incluso cuando sos ayudante de jefes de región te familiarizás con la parte administrativa. Después me pasaron como Jefe de Destacamento, pero estuve en Casavalle, Belvedere, hice una pasantía en Maldonado todo el verano y ahí te vas formando para ser Jefe en definitiva” precisó.

Las características de Solymar

Cuando le plantearon venir a Solymar “tuve que replantear algunas cosas como por ejemplo el viaje diario al lugar de trabajo. Después que salí de la Escuela estaba viviendo en Montevideo porque trabajaba en un horario de oficina. Pero cuando me plantearon de venir a Solymar, pese a que las distancias eran grandes porque yo vivo en el centro de Montevideo, en Cordón, no lo pensé dos veces porque es una zona preciosa para trabajar. Es como un logro, no lo pensé demasiado porque de alguna manera ser jefe de Destacamento es todo lo que aspiramos mientras estamos estudiando”, apuntó.
Consultada sobre qué le significaba ser la principal en un Destacamento con 21 hombres a su cargo dijo que “orgullo por un lado porque en definitiva represento al Director Nacional de Bomberos. Y de alguna manera sos una figura representativa del lugar porque formás parte de la ciudad, con muchas responsabilidades a cargo y además con 21 bomberos a cargo, todos hombres.”. Pero aclaró que precisamente la idea es “trabajar en conjunto porque más allá que sea la jefa necesito de la voluntad, trabajo y compromiso de ellos, de mis compañeros”.
Su arribo a Solymar lejos de representar una sorpresa fue tomado con naturalidad.
“Lo que sucede es que Solymar ha sido un destacamento que fue llevado adelante por mujeres en su mayoría. La primera fue Claudia Pérez, que además fue la primer mujer bombero asi que como que ya están acostumbrados. Capaz lo que les sorprendió, que era más chica e incluso de todos acá en el Destacamento soy la más chica”.
Confiesa que si bien la tarea administrativa está destinada al Jefe del Destacamento ella le gusta estar en el fuego. “Pero creo que es un proceso y concientes que es una etapa; después hay que seguir avanzando especializándote en otra cosa. Pero personalmente me gusta lo ejecutivo estar en el lugar, trabajando en el incendio. Pero se tiene que manejar los administrativo que es muy importante en el Destacamento y esa es tarea de la jefa”.
Cuando llegó a Solymar creyó que era una más chica. “Al principio pensé que era menos la jurisdicción que abarcaba el Destacamento porque va desde Av. Calcagno hasta pasando el peaje que va a camino Tropa Vieja e incluso llega a pasar el peaje del Arroyo Pando. Es una extensión bastante grande, tenemos la parte de ruta 101 hasta el km 26, Interbalnearia, Giannattasio, Ruta 34 o sea bastante grande, que lo hace complejo en el momento de actuar, como que tenemos bastante responsabilidad”.
A juicio de Rocio Benitez, en la zona se dan muchos incendios, pero sostiene que cuando la extensión es mucha siempre se recibe apoyo “ya sea del destacamento de Carrasco, Pando o Parque del Plata y si es un incendio grande se recibe apoyo del personal del Destacamento más cercano si no
de la central de Montevideo”.
Y aclara que por ser una zona donde hay muchos bosques privados y como no tienen una correcta limpieza se tornan “muy peligrosos”.
Recuerda que cuando asumió el año pasado, “tuvimos coordinaciones con el CECOED y el Alcalde e hicimos un relevamiento al menos para realizar una limpieza, o al menos lo que se pueda hacer antes para prevenir un incendio. Pero repito hay terrenos que son privados y no se puede ingresar Se ha intentado incentivar, decirles que limpien, pero han tenido multas y sin embargo presentan un problema para la sociedad”.
Finalmente dice que para evitar el tema incendios “la recomendación es conciencia y educación, porque a veces pensamos que son personas mayores o niños los que provocan estos focos, pero es un tema de educación. Yo plantee hacer charlas entre vecinos para que sepan que hacer cuando se genera un foco ígneo, porque sucede que en el afán de ayudar pueden generar un problema ya que pueden quemarse o intoxicarse” precisó.